La intervención del Escribano en las Técnicas de Reproducción Humana Asistida.

Habida cuenta de la existencia de procedimientos y técnicas con asistencia médica – tanto de alta como de baja complejidad – conducentes a lograr un embarazo, técnicas que son una realidad hace muchos años y que fueron receptadas por la ley 26.862 con su decreto reglamentario (ley de fertilización humana asistida) y por el Nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, (CCCN), es bueno mencionar la intervención notarial en estos tipos de tratamientos.

El código que hoy nos rige establece la participación del escribano en la protocolización del “consentimiento” libre e informado que deben prestar las personas que se someten a este tipo de procedimientos, para expresar su “Voluntad Procreacional”.

 

Hoy por hoy, el código recepta tres modos o formas de filiación: a) por naturaleza; b) por técnicas de reproducción humana asistida; y c) por adopción. En tal sentido no solo el aspecto biológico (genética), o un proceso legal en el caso de la adopciones lo que determina quién es hijo de quién. Sino que además debemos hablar de progenitores, a quién o quienes han prestado “su consentimiento” al sometimiento de Técnicas de Reproducción Humana Asistida (TRHA) a través de la “Voluntad Procreacional”.

 

Es decir que en estos casos, estamos en presencia de un elemento volitivo, como fuente de filiación, el cual deriva del consentimiento informado y libre prestado de conformidad con lo dispuesto por las leyes vigentes (Nuevo Código y ley de Fertilización humana asistida).

Dicha “voluntad procreacional”, debe ser puesta de manifiesto mediante el consentimiento previo, libre e informado. El CCCN lo regula expresamente en el art. 560 y una vez prestado, éste coloca a la persona que lo manifestó de manera clara y precisa, en el estado de padre o madre independientemente de quién aporte los gametos, o del elemento fecundante. Es por ello que las formalidades previstas y el art. 561 del CCCN fueron dando cuenta de la trascendencia de este acto y dice: “La instrumentación de dicho consentimiento debe contener los requisitos previstos en las disposiciones especiales, para su posterior protocolización ante escribano público o certificación ante la autoridad sanitaria correspondiente a la jurisdicción. El consentimiento es libremente revocable mientras no se haya producido la concepción en la persona o la implantación del embrión”.

 

Entonces el consentimiento médico prestado en el centro de salud a través de un documento sanitario (este documento contiene la decisión de someterse a las técnicas de reproducción humana asistida, y la declaración que han recibido información clara, precisa y adecuada brindada por el dador de salud o centro

médico, de su estado de salud, procedimientos, beneficios, especificaciones del tratamientos, riesgos o efectos adversos, etc. y que han comprendido dicha información y en virtud de ello asumieron la decisión de tomar el tratamiento) debe ser protocolizado ante Escribano Público e inscripto en el Registro Civil luego del nacimiento del niño, para dar mayor seguridad jurídica y mayores garantías a las personas que han optado por estas técnicas para ser padres, a los así nacidos y a los terceros.

El otorgamiento de escritura pública ante Escribano garantiza fecha cierta, autenticidad, guarda, reproducción, conservación y certeza sobre la declaración de voluntad que no será otra que la manifestación inequívoca de él o los otorgantes de someterse a dichas prácticas médicas y de ratificar la “voluntad procreacional” de asumir el vínculo filial.

 

En esta escritura el otorgante manifiesta importantes declaraciones tales como: la afirmación de recibir material heterologo (elemento fecundante de donante anónimo), la cantidad de transferencia de embriones, el número de ovocitos a inseminar, el destino de los embriones crioconservados en caso de divorcio, separación de hecho, muerte de uno de los otorgantes, (debiendo optar entre la posibilidad que sean utilizados por otra persona o pareja, ser donados para investigación científica o cesar la crioconservacion al momento de ocurrir alguno de estos supuestos). Luego de estas declaraciones se procederá a la trascripción del instrumento sanitario cuyo original quedara incorporado al Protocolo del Escribano.

 

Es importante decir que el CCCN como la ley de fertilización humana asistida establece que el consentimiento es libremente revocable hasta que no se haya producido la concepción o la implantación del embrión. Esto encuentra raigambre jurisprudencial en un caso de un matrimonio que luego de tener mellizas por TRHA, decidieron separase y el hombre pretendió impugnar su paternidad con el argumento de no haber aportado el material genético". La Dra. Marisa Herrera (coautora del CCCN) explica que es por ello que el código civil y comercial dispone que haya o no aportado su material genético, luego de expresar su consentimiento informado, no puede pretender impugnación alguna".

No queda duda que el legislador ha querido jerarquizar la forma jurídica de este consentimiento, previendo la intervención del Escribano en este tipo de prácticas.

 

 

Esc. Ana Laura Medina.

Esc. Marcelo Javier Quispe.

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